jueves, 14 de junio de 2018

Colorín colorado


Cd. Victoria, Tam. – Terminó la fase de debates. Este jueves arranca la Copa FIFA en Moscú y las campañas entran en la etapa de cierres, mientras una encuesta de COPARMEX ofrece cifras que confirman la previsión de sondeos previos.
AMLO puntero con 41.7% de las preferencias, enseguida ANAYA con el 21% y MEADE atascado en el tercer lugar, en un penoso 13.6%.
Aunque de pronto se haya puesto de moda cuestionar los sondeos, lo cierto es que el aval de la Confederación Patronal tiene peso, porque representa a una cúpula empresarial abiertamente enfrentada con ANDRÉS MANUEL.
Que, siendo contrario a sus intereses, le reconozcan ventaja de 20 puntos, es un indicativo demoledor para RICARDO y PEPE TOÑO, más cercanos ambos a dicha élite, donde se agrupan los principales hombres de negocios mexicanos.
Considerando la desventaja abismal de ANAYA y MEADE, cabría esperar que este tercer debate fuera ocasión propicia para emprender el “sprint” final y echar toda la carne al asador, tratando de acortar distancias, apostando al sector de los indecisos.
A la postre fallan porque ambos cuartos de guerra (PRI, PAN) insistieron en el error de impugnar a LÓPEZ OBRADOR, en lugar de hacer brillar sus respectivas propuestas.
Y fue una mala táctica porque (demostrado está) los simpatizantes de AMLO han desarrollado una notable resistencia a la crítica. Son igual (o peor) de tercos que su candidato.
Observan eso que llamamos “callo”, una coraza ideológica muy dura y difícil de penetrar, por más afiladas que estén las invectivas y por bien documentadas que luzcan las denuncias de sus oponentes.
Importa recordar que los ataques sistemáticos contra LÓPEZ OBRADOR se empezaron a desplegar a la mitad de su régimen como Jefe de Gobierno capitalino (2003, en adelante) cuando se desmarcó como aspirante franco a la contienda del 2006.
Artillería mediática que habrá de lograr, sin duda, su cometido con el triunfo (por décimas) de FELIPE CALDERÓN. Seis años después, en 2012, le van a aplicar la misma medicina, solo que en beneficio de ENRIQUE PEÑA NIETO.
Cada quién llamará al fenómeno como mejor le parezca. Campañas negras, contracampaña, guerra sucia, voto del miedo, el resultado es el mismo.
Los objetivos fijados se cumplieron, FELIPE y ENRIQUE fueron presidentes, propinando al tabasqueño dos derrotas consecutivas.
Ocurrió entonces algo muy curioso. Cierto exceso de confianza en ambas dirigencias partidistas, tricolor y panista. Si la elección de Estado les funcionó en 2006 y 2012, dieron por sentado que podrían repetir el numerito en 2018.
Justo es recordar que también CUAUHTEMOC CÁRDENAS, antecesor de AMLO, había observado un declive paulatino en los tres procesos donde participó.
De “campeón sin corona” en 1988, CÁRDENAS pasó a un claro segundo lugar en 1994, para luego quedar tercero en la histórica votación del 2000, la que ganó FOX.
Al respecto, se pensaba que el mejor desempeño de AMLO habría sido en 2006, pues en 2012 perdió con margen mayor. Y también por el factor edad, el hombre cumplirá 65 años el próximo 13 de noviembre.
Máxime cuando ocurre (en aquel 2012) su ruptura definitiva con el partido que fundó y dirigió, las siglas que lo abanderaron en sus primeras dos competencias presidenciales, el PRD.
En paralelo, arrancaba MORENA con un hándicap difícil, en calidad de Asociación Civil que solo obtendría su registro como partido hasta julio de 2014. Hace apenas cuatro años.
Para colmo, ANDRÉS MANUEL había sufrido un infarto al miocardio en diciembre de 2013, que ameritó ser internado de manera urgente en el Hospital Médica Sur de la capital mexicana. En Tlalpan.
El reporte preliminar de “grave pero estable”, al paso de los días evolucionó a un más alentador “fuera de peligro”, aunque sus adversarios tomaron nota del caso.
Vino entonces a la memoria periodística el comentario hecho por el propio AMLO en el segundo debate de 2012, cuando confesó aquello de “aparento más edad”, añadiendo una explicación coloquial: “lo que pasa es que estoy aflojado en terracería.”
Se comparaba, pues, con aquellos vehículos que sufren mayor desgaste por un uso intensivo en brechas campiranas. La máquina “se afloja”, suspensión y chasis se escuchan traqueteados, hay magulladuras, cansancio.
Por todo esto, tras su segunda derrota, sobraban elementos para pensar que LÓPEZ OBRADOR no participaría en 2018 o bien lo haría de manera simbólica, testimonial.
Sus detractores jamás vislumbraron ni la impresionante expansión territorial de MORENA que hoy vemos, ni la recuperación de su abanderado tras el quebranto de salud en 2013.
Peor todavía, el PRI y el PAN, aliados discretos en las dos contiendas anteriores, están ahora cerrando sus campañas enfrascados en una disputa feroz por el segundo lugar, entre ataques personales y amenazas cruzadas de cárcel.
Ciertamente, desde el arranque del proceso electoral, RICARDO ANAYA tenía todo para captar el voto antiobradorista, detectable en otros partidos, incluyendo al PRI.
Hombre inteligente, de pensamiento metódico y habilidad probada en la esgrima verbal, RICARDO parece haber cometido un error táctico grave. Un yerro que solo se explica por su juventud.
Si en verdad quería convertirse en receptor del “voto útil” priísta (como CALDERÓN en 2006) ANAYA debió dirigir un discurso conciliador a este nicho específico de mercado (tricolor, urbano y clasemediero) que no simpatiza con MORENA.
Lo peor que podía hacer (y, para su desgracia, lo hizo) fue amenazar con cárcel al presidente PEÑA y al candidato MEADE. Las dos máximas figuras del PRI, hoy en día.
Si con ello pensaba diferenciarse de AMLO, en verdad lo logró, pero con más pérdidas que ganancias.
Las suyas fueron bravatas de orden punitivo que (1) no le atraen simpatías entre el votante obradorista, pero sí, en cambio, (2) cierran la compuerta al trasvase de votos priístas. En el pedir está el dar.
Y ocurre que peleando cada cuál por su lado, ni MEADE ni ANAYA están en condiciones de dar alcance en un tiempo tan corto, a un competidor tan adelantado.
Dice el diario REFORMA que RICARDO ganó en proporción “3-1” el tercer y último debate. La nota mereció las ocho columnas de este miércoles, con encabezado impactante, fotos grandes y porcentajes vistosos calificando a cada candidato.
Solo que esta vez no se trata de una encuesta amplia como las que ha instrumentado dicha casa editora. Ahora fue consulta con “408 consejeros editoriales y líderes ciudadanos” de la capital mexicana, Monterrey y Guadalajara.
Útil como referencia, aunque no sabemos qué tan representativo puede ser un grupo especializado respecto al sentir amplio de la población.
La opinión general apunta hacia un empate y un ligero repunte de MEADE. Con el campeonato futbolero a cuestas, esto significa que muy poco se moverán ya los cartones de aquí al primero de julio.
Para fines prácticos, colorín colorado, estas campañas ya terminaron.

lunes, 11 de junio de 2018

¿Tiros de precisión?


Cd. Victoria, Tam. – Desde Hidalgo, Texas, el gobernador FRANCISCO GARCÍA CABEZA DE VACA puso en marcha el pasado jueves un programa binacional contra la delincuencia, en coordinación con autoridades norteamericanas.
Megaoperativo que se anuncia como el esfuerzo más grande dirigido al combate de las bandas criminales ubicadas en una geografía amplia entre la franja fronteriza de Tamaulipas y la región sur de Texas.
Se informa que el plan denominado “Campaña de Seguridad y Prosperidad” (CSP) empezó a diseñarse desde el pasado 2017 por acuerdo de la administración estatal y las agencias federales estadounidenses.
Proyecto donde destaca la colaboración en el rubro de inteligencia, haciendo énfasis en el intercambio de información oportuno, dirigido a la localización de jefes delictivos.
En ceremonia al aire libre, con las instalaciones aduaneras de fondo, FRANCISCO JAVIER leyó un mensaje en inglés donde anunció la creación de un grupo de tareas para trabajar en cuatro directrices básicas: respeto, confianza, seguridad y prosperidad (“respect, trust, security and prosperity”).
Colaboran en dicho plan siete agencias federales norteamericanas, a saber: Air Marine Office, Customs and Border Protection, Homeland Security Investigations, Border Patrol, el Departamento de Estado, Drug Enforcement Agency (DEA) y la U.S. Citizenship and Immigration Services.
Por el lado mexicano participan la Procuraduría General de Justicia y la Secretaría de Seguridad Pública, instituciones estatales, las dos.
En ambos lados de la frontera, los medios dieron una extensa cobertura al evento y celebraron la puesta en marcha de este plan al que calificaron como “un intenso operativo antimafia”, el cual destacan como una iniciativa del gobierno tamaulipeco.
Se menciona la apertura de cuatro líneas telefónicas de denuncia que operarían de manera binacional, incluyendo el servicio de mensajería WhatsApp.
Aunque lo más importante es la nueva lista de diez jefes criminales señalados con nombre y apellido, cuyas capturas han sido fijadas como metas fundamentales.
Lo novedoso es que ahora participen en dicha búsqueda las autoridades americanas y la razón es muy clara. Son individuos que suelen moverse con gran habilidad en ambos lados de la frontera.
Aunque dicha estrategia basada en lo que se conoce como “tiros de precisión” tiene un antecedente regional que vale la pena referir aquí.
Se recordará que, en mayo de 2014, el entonces titular de Gobernación MIGUEL ANGEL OSORIO CHONG acordó con el ingeniero EGIDIO TORRE CANTÚ un esfuerzo semejante.
Entonces fueron 15 los llamados “objetivos prioritarios”, es decir, líderes criminales tras los cuales deberían encaminar sus pasos las corporaciones federales y estatales.
Apenas 18 meses después, en noviembre de 2015, en ocasión de su quinto informe, TORRE CANTÚ anunció que los 15 propósitos se habían cumplido (entre arrestados y abatidos), amén de “248 objetivos secundarios” (de los cuáles, por cierto, no se dio mucho detalle).
Y bueno, dada la formalidad con que se anuncian estas decisiones, cabe esperar que la nueva cacería de malhechores dispuesta por CABEZA DE VACA logre su cometido en tiempo y forma, como lo hizo EGIDIO.
En ambos casos (2014 y 2018) se trata de operativos necesarios cuya cumplimentación merece el aplauso y el reconocimiento público.
Con una salvedad, que los índices delictivos no disminuyen gran cosa. Entre otras razones porque las organizaciones mafiosas suelen observar un modelo de reemplazo inmediato, siempre que cae o muere alguno de sus capos.
De manera interina o definitiva, alguien más asume el mando para darle continuidad a este conjunto de negocios que (como sabemos) mueven muchos millones de dólares al año.
Importa señalar, además, que la liquidación de mandos criminales dio un sello distintivo al gobierno de FELIPE CALDERÓN, dejando por resultado medio centenar de personajes famosos en prisión o bajo tierra.
Pero la inseguridad no se compuso porque el golpeteo se emplazó siempre contra individuos, dejando intactas las estructuras.
Parece claro, entonces, que mientras no se desmantelen las redes de operación, los gobiernos (federal y estatales) seguirán limitados a festinar logros temporales y enfrentar problemas recurrentes.
Más recientemente, el gobierno que preside CABEZA DE VACA ha estado avanzando (y en esta columna se ha dado seguimiento puntual) en la erradicación de negocios relacionados con la delincuencia: antros, casinos, yonqueros, contrabandistas de licor, taxis piratas y demás.
Se diría que tales acciones van en el camino correcto, debido a que inciden en las ramificaciones y no solamente en la cúpula.
Aunque el éxito definitivo estaría supeditado a que las autoridades perseveren al paso de los años, pues de no hacerlo estarían provocando el efecto contrario. La poda que fortalece al árbol.
Otro detallito es el tiempo que media entre un programa de objetivos prioritarios y el siguiente. Entre los casos arriba mencionados pasaron cuatro años, si tomamos como punto de referencia la fecha de su respectivo anuncio (mayo de 2014 y junio de 2018).
Apenas dos planes en cuatro años, en un mundo delincuencial que felizmente observa una velocidad reproductiva muy superior a la capacidad de respuesta observada por las instituciones del Estado.
Ahora que está de moda consultar a los amigos estadounidenses sobre estos asuntos, acaso fuera bueno preguntarles con qué periodicidad fijan sus metas de captura. Les van a responder que permanentemente.

miércoles, 6 de junio de 2018

Puntos, líneas, tendencias


Cd. Victoria, Tam. – Razones hay (y muy justificadas) para que la gente dude de las encuestas en este país, si recordamos su abuso propagandístico perpetrado desde el poder en comicios presidenciales como los de 2006 y 2012. Ello, para no entrar en ejemplos regionales, tarea interminable.
En este caso, la gente no cuestionaría a las encuestas por sí mismas sino (más bien) el que hayan ofrecido resultados cuestionables, sospechosos de falsedad. Numeritos de escritorio, ajenos a cualquier investigación.
Existe, sin embargo, otro argumento que eventualmente se emplea para impugnar esta clase de trabajos. Un lugar común que los propios encuestadores emplean, cuando dicen que las intenciones del voto, expresadas en porcentajes, retratan solamente un momento. No reflejan la película completa.
De entrada, cualquier persona estaría de acuerdo con ello. En efecto, la instantánea jamás debe sobrevalorarse pues las opiniones suelen variar, en la continuidad de los días que abarquen las campañas.
El argumento es cierto y muy necesario, aunque no descalifica los muestreos. Solamente acota la interpretación de sus resultados.
Les otorga un valor temporal, aproximado y apenas en tránsito hacia la decisión final que deberá expresarse ante la urna, el día de las elecciones.
Y es, precisamente, en este hilo de pensamiento donde encontramos la verdadera utilidad de los sondeos, el sentido último de la estadística electoral.
La clave es el tiempo. El que podamos apreciar, en panorámica, los resultados ofrecidos por diversas casas encuestadoras a lo largo de los meses.
Lo cual permite ir más allá del instante, unir los puntos de distintas fotografías y trazar líneas a las que (con justa razón) llamamos tendencias.
El mejor consejo, pues, para no perdernos en la imagen del momento, sería observar dichas líneas temporales, la sucesión de puntos.
Por todo ello, a 24 días de las elecciones, la noticia es que ya tenemos un conjunto de instantáneas recabadas por diversos estudios de opinión donde habita, precisamente, el tiempo.
De aquí el valor prospectivo que tiene el saber (por citar un ejemplo) que la competencia senatorial en Tamaulipas ubica un par de fórmulas (PAN y MORENA) que de manera sostenida han encabezado las preferencias.
O bien que la contienda presidencial señala a un candidato (AMLO) con amplia delantera en las mediciones hechas por prácticamente todas las agencias. Considerando además que dicha tendencia se ha conservado, de manera consistente, desde el inicio de las campañas.
Si ello se debe a que el hombre lleva 18 años haciendo proselitismo (desde que era jefe del gobierno capitalino) nada tiene que ver con la veracidad de sus números actuales. En todo caso, permite entenderlos mejor.
O también, si hizo un uso demasiado personal de la propaganda partidista y la centralizó en la promoción de su imagen, tendremos acaso elementos para criticar su desempeño político desde un sentido ético.
Le podemos llamar inmoral, mesiánico, demagogo o mentiroso, pero ello no resta un ápice de validez a sus índices de popularidad. Así lo acepta la gente.
Los números fríos poseen vida independiente al desagrado que nos cause un candidato y su partido, el que desaprobemos sus prácticas, desdeñemos sus propuestas y nos incomode su oferta política.
Ciertamente, el trabajo que haga público un encuestador al día de hoy jamás tendrá un valor profético, ni debemos verlo como vaticinio o predicción segura. Ni siquiera es este el propósito.
Sin embargo, las tareas realizadas en momentos distintos, a lo largo de semanas y meses, no por uno, sino por varios estudiosos, con metodología, intereses y enfoques diferentes, vistos en perspectiva y comprendidos en su conjunto, pueden dibujar trayectorias y marcar rumbos de manera significativa.
Este es el valor de las encuestas que (por cierto) no impide su carácter falible, como toda obra humana y donde además caben imponderables como el que (1) la gente cambie de opinión ante sucesos inesperados, (2) o bien tenga guardada una intención del voto distinta a la que expresa cuando la entrevistan.
El mejor ejemplo es la elección de DONALD TRUMP en noviembre de 2016, hoy célebre (paradigmática, acaso) tras echar por tierra las predicciones de los especialistas que, en amplio número, lo daban por perdido.
Lo que en todo caso muestran los yerros de dicha magnitud, es la presencia de factores mal valorados (o incluso, no considerados) en la prospectiva.
Recordable, también, la elección de 2016 en Tamaulipas donde el escenario más común proyectado en la víspera era de un triunfo apretado y un congreso dividido, resultando al día siguiente que el panista CABEZA DE VACA ganó con amplitud la gubernatura, logrando una cómoda mayoría en la cámara.
Siempre habrá elementos ocultos en toda previsión, pero ello jamás invalidará el esfuerzo, si los resultados son estimados en su justa magnitud. Ni sobrevaloración, ni desprecio.
Tiene sentido, pues, seguir buscando, como BORGES, el plano del laberinto, aún a sabiendas de que su utilidad es pasajera y su valor aproximativo.

lunes, 4 de junio de 2018

Aborto sin consecuencias


Cd. Victoria, Tam. – Se quedó la gente esperando y con el Centro de Excelencia universitario listo, pero al final nada ocurrió porque los candidatos de la Coalición Por México al Frente (ISMAEL GARCÍA), PVEM (PATRICIO KING) y Nueva Alianza (OSCAR MARTÍN RAMOS) anunciaron su inasistencia al debate entre aspirantes al senado.
En la víspera, MORENA había condicionado la asistencia de su abanderado AMÉRICO VILLARREAL a la participación de todos los partidos. Así que no fue difícil imaginar su reacción cuando se informó que ISMAEL, PATRICIO y OSCAR se retiraban.
Se diría que dejaron solo al PRI y es cierto. Aunque este partido demostró poco entusiasmo en el evento, si recordamos que tampoco participaría su carta fuerte (ALEJANDRO GUEVARA) sino su colega YAHLEEL ABDALA, bastante más novicia en todos los terrenos.
En cuanto al motivo de los partidos aliados para echar abajo el evento, se antoja un mero pretexto aquello de que la fecha y el lugar habrían sido acordados por el INE con una sola institución partidista (el PRI).
Lo único real es el desinterés general ante un proceso cuyas tendencias marcan ventajas muy claras. En este tenor se explica la postura del PAN y de MORENA cuyos candidatos (los que encabezan cada fórmula) ya se sienten ganados.
Faltando menos de un mes para la elección, el ánimo que prevalece dentro de la puja senatorial es que el arroz está más que cocido y tanto ISMAEL como AMÉRICO traen el escaño en la bolsa.
La única duda es quién gana por mayoría y quien accede por primera minoría.
Lo inexplicable (y penoso) es la actitud agachona del PVEM y el PANAL. Partidos que, en efecto, ninguna posibilidad tienen de alcanzar a sus adversarios punteros.
Pero al menos podrían haber mostrado una pisca de dignidad. Amén del respeto hacia sus miembros, seguidores y simpatizantes.
Se abortó el debate, pues, aunque la competencia senatorial por Tamaulipas se encuentra ya tan definida, que ningún cambio sustantivo vendrá por ello.
En fin, lo que sí tendrá verificativo es el tercer debate presidencial, el martes 12 de junio, en el Museo Mundo Maya de Mérida, Yucatán.
Construcción inaugurada por el presidente PEÑA NIETO el 21 de diciembre de 2012, coincidiendo con el final de la llamada “cuenta larga” del calendario maya. Cuando decían que se iba acabar el mundo y no se acabó.
Este tercero y último encuentro permitirá la participación ciudadana mediante preguntas escritas (o, incluso, videograbadas) a través de las redes sociales Twitter y Facebook.
El tema general es Economía y Desarrollo, con 7 subtemas: crecimiento económico, pobreza y desigualdad, educación, ciencia y tecnología, desarrollo sustentable, salud y cambio climático.
En cuanto a los moderadores, el lector recordará que en el primero de estos tres programas (22 de abril, Palacio de Minería, Ciudad de México), hubo buenas calificaciones para DENISE MAERKER, SERGIO SARMIENTO y AZUCENA URESTI.
Se agradeció, pues, su labor imparcial, ponderada, prudente. En este renglón (y por ese día) no hubo desbarres que lamentar.
Para el segundo encuentro (20 de mayo, Universidad de Baja California, Tijuana) la conducción a cargo de YURIDIA SIERRA y LEÓN KRAUZE fue menos afortunada.
Las redes hervían en reclamos contra el excesivo protagonismo, en particular de YURIDIA. Lo cual habría restado fluidez a las intervenciones de los candidatos.
Para el 12 de junio, en Mundo Maya, Mérida, la propuesta original del INE apuntaba hacia la comunicóloga GABRIELA WARKENTIN, así como los periodistas CARLOS PUIG de MILENIO y JAVIER ALATORRE, de TELEVISIÓN AZTECA.
Sin embargo, este último declinó la oferta, en razón de compromisos previos y por ello fue nombrado en su lugar LEONARDO CURZIO, conductor de RADIO FÓRMULA y columnista de EL UNIVERSAL.
Y bueno, buscando evitar que se cuelguen del micrófono (como YURIDIA y LEÓN) esta vez los moderadores tendrán enfrente un indicador del tiempo, similar al que regula las participaciones de los candidatos.
Para los aspirantes que aún tienen posibilidades (o, al menos, esperanza) de alcanzar al puntero LÓPEZ OBRADOR, el debate de Mérida representa, sin duda, la última oportunidad. Después de ello entramos en la recta final y los cierres de campaña.
Sin olvidar que dos días después del debate final, el jueves 14, arranca en Rusia la Copa Mundial de Futbol, con el partido entre el equipo anfitrión contra Arabia Saudita, en el “Luzhniki Stadium”, antes llamado “Estadio Central Lenin”.
Enseguida vienen los juegos de México contra Alemania, Corea del Sur y Suecia. Todos, en la segunda quincena de junio. La votación queda hecha “sándwich” entre las fechas futboleras. Arrancando julio, los octavos de final.
La nota deportiva será un poderoso competidor para la propaganda electoral mexicana en su conjunto. Con el mundial en marcha, poco podrán hacer los estrategas del “descontón” para modificar preferencias electorales, ante una opinión pública nacional que tendrá ojos y oídos puestos en Moscú.
Dicho en pocas palabras, hagan cuentas, ya nomás les quedan diez días.

lunes, 28 de mayo de 2018

El PRI, ¿cuarto lugar?

Cd. Victoria, Tam. - Entre los detalles curiosos de la más reciente encuesta publicada por MASSIVE CALLER (mayo 24) destaca que los candidatos del PRI al senado, ALEJANDRO GUEVARA y YAHLEEL ABDALA, continúan siendo rebasados hasta por los indecisos.
Para fines prácticos, la representación gráfica de dicho sondeo señala tres barras verticales más largas que aquella donde queda representada la intención del voto favorable al partido tricolor.
Encabeza el recuento con 33.56% la franja azul del PAN, que postula a la mancuerna de ISMAEL GARCÍA CABEZA DE VACA y MARÍA ELENA FIGUEROA.
Le sigue con 27.10% la que se muestra en color rojo oscuro y es de MORENA, cuyos candidatos son el doctor AMÉRICO VILLARREAL y LUPITA COVARRUBIAS.
En negro, con una proporción del 17.16%, aparece el sector identificado como “no sabe”, que en buen cristiano representa a los llamados “indecisos”.
La cuarta franja es la del PRI, en tonalidad rojo claro, con ALEJANDRO y YAHLEEL como candidatos, a quienes dicha casa encuestadora adjudica el 16.30% de las simpatías.
Los abanderados de Nueva Alianza, ÓSCAR MARTÍN RAMOS y GRACIELA SANTANA. con su barrita aguamarina, andarían en el 2.96% y los del PVEM, PATRICIO KING y MELVA SOLÍS, quedarían al final de la tabla con 2.92%.
Desde luego, como suele decirse en el reino de la estadística electoral, apenas se trata de una fotografía, la imagen de un momento, dentro de una película más larga podrá observar variaciones importantes, antes de culminar en el día de las votaciones.
Hoy en día, todas las agencias dedicadas a estos menesteres han añadido la advertencia de que los números presentados no son, en sentido estricto, un pronóstico, sin duda para prevenirse contra posteriores reclamos.
El resultado final se encuentra en construcción, está sujeto a cambios leves o sustantivos, ajustes, en el entendido de que la voluntad del votante aún puede modificarse.
De cualquier manera, resulta llamativo, en el caso de los candidatos priístas, que ni siquiera sumándole la totalidad de los indecisos (posibilidad remota que raya en lo utópico) lograrían alcanzar a la dupla puntera, la de ISMAEL y MARÍA ELENA.
Aritmética elemental. Si fuera factible añadir a los 16.30 puntos de ALEX y YAHLEEL, el total de quienes fueron incluidos en la categoría de “no sabe” (17.16) se ubicarían en 33.46. Es decir, dos décimas abajo de sus contrincantes albiazules.
Y mire usted que la pareja constituida por GUEVARA y ABDALÁ se ha fletado en recorridos intensos por todo el estado, que incluyen, entre sus atractivos, críticas severas contra las autoridades estatales, asumiendo puntualmente su condición actual de opositores.
Si ello no les permite salir del tercer lugar, habría que pensar (como en el caso de PEPE TOÑO MEADE) que hay un desgaste severo de la marca (PRI) con la que vienen cargando a cuestas.
Algunos dicen que como una lápida, otros que baldosa. El caso es que se trata de un lastre difícil de cargar, luego de un gobierno como el de PEÑA NIETO que incumplió las expectativas sembradas en su campaña presidencial de 2012.
Nunca como ahora, hay exgobernadores del PRI sujetos a investigación (o presos, en proceso) acusados de corruptelas escandalosas. Multimillonarias.
Igual, el reclamo popular apunta hacia los compromisos fallidos como la muy explícita promesa (festinada y televisada en cadena nacional) de que se habrían terminado los gasolinazos.
Lo cual, como hasta un niño lo sabe, jamás se cumplió, pues los aumentos a los combustibles nunca se interrumpieron y el presidente ni remotamente se sintió obligado a explicar la razón.
Igual se habló de que la reforma energética bajaría sustantivamente las tarifas eléctricas. Tampoco sucedió, por el contrario, las cuotas de luz están más caras que nunca y siguen subiendo.
Tales inconsistencias tienen el agravante de que golpean directamente al bolsillo familiar, sin distingo de clases sociales.
Ello, en un país que cada día desarrolla mejor memoria, equivale a algo muy parecido a una burla. Un insulto a la inteligencia del ciudadano en todas sus expresiones.
Lector, radioescucha, televidente, navegante en redes y (algo más contundente) en su calidad de elector, mexicano que ejerce su capacidad de sufragar y (de manera concomitante) aplicar el voto de castigo. Misión cívica y responsabilidad para la cuál está llamado el próximo julio.
Llamémosle frustración, decepción o genérico enojo, de cualquier manera, se la van a cobrar en estos tiempos de maduración, cuando la gente ya no quiere perder tiempo en otorgar su confianza a quienes de manera palmaria le han fallado.
Se esperaba otra cosa, la expectativa era clara, la gente se siente defraudada. Acaso PEÑA NIETO no entendió que el voto de 2012 ya no tenía aquella mansa incondicionalidad de los años dorados.
Ahora estaba condicionado a una palabra concreta: resultados. Sobre todo, en aspectos clave donde la campaña peñista hizo tan claro hincapié.
Tampoco los compromisos en materia de seguridad se cumplieron. En 2012, terminaba el sexenio de CALDERÓN, signado por la violencia, y PEÑA prometió un gobierno eficaz en dicha materia.
Fijó como prioridades el trabajar de frente para disminuir de manera sustancial delitos como el homicidio, el robo con violencia, la extorsión, el secuestro. Hoy la estadística lo condena.
El país se sigue desangrando. Ni disminuye el índice de criminalidad, ni hay paz en las comunidades rurales. La extorsión reina con un desparpajo lastimoso, los asaltos al transporte de carga federal se han disparado, con el añadido de que ahora también la delincuencia descarrila trenes para saquearlos.
La industria del huachicol es ya una economía paralela a la actividad formal de PEMEX. Manos oscuras protegen y solapan a quienes roban y compran combustible mal habido.
Para colmo, Tamaulipas entra ahora por la puerta grande al índice nacional de feminicidios. Se dice fácil, pero seis mujeres asesinadas de un jalón (y con lujo de crueldad extrema) en la capital del Estado, ya es estadística grave que pesa y duele.
Que nadie se llame a engaño, en su declive final, el gobierno peñista cosecha lo que sembró.


miércoles, 23 de mayo de 2018

La magnitud del daño


Cd. Victoria, Tam. – Los observadores más imparciales del segundo debate coinciden en que la experiencia representó un tropezón para ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR, entre otras razones porque los adversarios supieron focalizar mejor sus flancos débiles.
Sus contradicciones (que no son pocas) y sobre ellas golpearon sin piedad, sin que el tabasqueño esgrimiera argumentos para defenderse. Fue como un bombardeo inclemente, con muy pobres baterías antiaéreas.
De ahí la pregunta que suele aflorar luego de cualquier debate. ¿Qué tanto y de qué manera se movieron los cartones, los números, a consecuencias de dicho encuentro?
Sin tener cifras a la vista (ahora sí que a puro ojo de buen cubero) me atreví a comentar ayer que la estadística podría mostrar incrementos interesantes en las intenciones del voto por ANAYA y MEADE, con castigo (y a cuenta de) las simpatías de LÓPEZ OBRADOR.
Pero también me animé a prevenir que no sería mucha la pérdida. Entre otras razones porque la opción por AMLO es un asunto de fe, sobre todo en la base de la pirámide social, el sector más amplio de la población.
Si usted lector (lectora) consulta a las clases medias urbanas y universitarias, no dudo que encuentre una cantidad importante de reclamos contra las incongruencias de AMLO.
Señalamientos muy sentidos sobre sus desbarres, despropósitos, malas maneras, lagunas informativas, marrullerías, mañas y truculencias.
Radicalmente distinta será la respuesta si hacemos dicha pregunta al sector social de la agricultura (incluyendo pequeños propietarios), oficios diversos como plomero, carpintero, albañil, electricista, mecánico automotriz, mesero, empleado de gasolineras, talleres mecánicos, vulcanizadoras.
Al obrero fabril, esa carne de maquiladoras que sobrevive con sueldos infames, al empleado del sector servicios, a los jubilados y a buena parte del magisterio.
La respuesta es AMLO, AMLO, AMLO…
Y, la verdad, a este ramillete amplio de grupos sociales, les importa muy poco todo lo malo que las redes y medios digan de ANDRÉS MANUEL.
Podrán escuchar con atención todas las disertaciones, argumentaciones, razonamientos en contra del mesías macuspano y su respuesta será la misma: como quiera van con LÓPEZ OBRADOR.
De aquí la pregunta planteada en el título de esta columna: ¿de qué tamaño es el agujero que dejan por saldo los yerros del tabasqueño en Tijuana?, ¿cuánto suben sus adversarios, ¿cuánto baja él?
La respuesta tiene que ver con la expectativa de sus contrincantes. Los cálculos de sus respectivos cuartos de guerra. Los de MEADE, ANAYA y (si es que existe) el del BRONCO.
Solo que PEPE TOÑO y JAIME están perdidos desde el inicio. Para fines prácticos no existen, si lo que nos importa hoy es delinear los términos de la recta final.
Lo dije al principio de la contienda, insisto ahora. La única opción para los enemigos de AMLO (guste o no) es RICARDO ANAYA y esto implica desfondar (corrijo ahora: saquear) los activos de MEADE y echar fuera a los independientes.
Ya se fue MARGARITA, sigue el BRONCO. Entre otras razones, por ruidoso, altanero, improductivo, inútil. No le quita votos a LÓPEZ OBRADOR (como soñaron algunos) le roba votos al antiobradorismo.
La fuerza de ANDRÉS MANUEL ha cobrado tal magnitud territorial, que solamente uniendo a TODOS sus contrincantes habría una cierta (incierta, acaso) posibilidad de enfrentarlo con éxito.
Para ello, hay dos nichos electorales de dónde pueden crecer.
(1) Los indecisos, cuyos cálculos (según las casas encuestadoras) varían entre el 20% y el 35%.
(2) Los simpatizantes más recientes de AMLO, expriístas, expanistas, experredistas, exindecisos.
Estos dos rubros son la esperanza real de esa concatenación desigual, informal y sorda de fuerzas que se ha propuesto desde distintas trincheras (y bajo las más diversas ideologías) propinar al PEJE su tercer tropezón al hilo. Y exigirle, de paso, cumplir su promesa de irse a la chingada.
Ya veremos de qué tamaño es el golpe. Aunque tengo rato advirtiendo que la devoción a MORENA es de orden religioso, mítico, atávico. No cambia con razonamientos.
De ahí la feliz displicencia mostrada por el macuspano donde quiera que se presenta. Se da el lujo (mire usted) de ya no solamente solicitar el voto para él, sino para su congreso.
Muy seguro (según piensa) de haber amarrado el Poder Ejecutivo, ahora invoca al electorado para que le conceda (además) la mayoría legislativa que necesita para sacar sus planes adelante, sin trabas ni estorbos. Al menos la Cámara Baja.
De aquí la inquietud entre propios y extraños por conocer la magnitud del daño sufrido por el obradorismo en este segundo (y desafortunado para él) debate en la Universidad Autónoma de Baja California.
Lo cual nos lleva a decir que para cantar victoria, el antiobradorismo tendría que (1) haberle arrebatado una decena de puntos porcentuales al candidato de MORENA, meta difícil y (2) concentrar dicha ganancia en un solo candidato (aunque sabemos que son dos).
De aquí el absurdo (surrealismo puro) en quienes todavía piensan que tiene algún sentido apostarle a un proyecto fracasado, inviable, como el de PEPE TOÑO MEADE o (peor todavía) la payasada cruel que encarna JAIME RODRÍGUEZ CALDERÓN.
A como van las cosas, el (más que probable) triunfo de ANDRÉS MANUEL en julio próximo se fincará, por principio (1) en su tesonera y terca lucha de tantos años y (2) en una conjunción grosera de errores cometidos, uno tras otro, por su amplio ramillete de adversarios.