viernes, 19 de enero de 2018

Andrei Macuspenko

Cd. Victoria, Tam. – Perdonando por lo de penko, los torpes ataques emprendidos desde todos los frentes contra el gallo presidencial de MORENA, parecen tener el efecto de un poderoso vitamínico.
Negativos tiene el hombre (y muchos), ¿despropósitos?, a cada rato, contradicciones, furias, devaneos. Aliados recientes que antes fueron sus enemigos y amigos que hoy lo abominan.
Pero guerra sucia también, ahora en redes, cuyo anonimato (y sus alias mutantes) hace difícil el seguimiento, aunque la sospecha abunde y se extienda hacia el restante abanico partidista.
Estaría en duda el efecto, por muy truchas que sean los especialistas en contracampaña traídos de Venezuela o Miami. Caros, por supuesto, a la fecha ineficaces.
Recién se entera la opinión pública que una tal FRIDA GHITIS, articulista del Washington Post (con trayectoria en CNN y el Miami Herald) lanzó de su ronco pecho cierta tesis conspirativa donde vincula a VLADIMIR PUTIN con LÓPEZ OBRADOR.
Citando fuentes de inteligencia estadounidense, GHITIS presume la existencia de “señales tempranas” de las “sofisticadas campañas rusas” de “subversión, desinformación y propaganda.”
¡Ora pues!... Vaya culebrón, como para llenar un thriller (cinematográfico o novelado) estilo JOHN LE CARRÉ, FREDERICK FORSYTH o ROBERT LUDLUM.
Asegura la dama que desde el mismísimo Kremlin (música, maestro) alguna suerte de tenebrosa asistencia estaría “amplificando el mensaje en las redes sociales”.
Lo cual podría terminar marcando “una diferencia decisiva” y favorable al precandidato presidencial de la alianza “Juntos haremos historia”, constituida por MORENA, PT y PES.
El infiel PUTIN (no olvidar el acento prosódico en la “U”) tendría, por malvado afán, el “mostrar una sonrisa de satisfacción” si triunfa en México un candidato contrario al interés norteamericano.
Y, bueno, el tema encontró eco inmediato en personajes como JAVIER LOZANO ALARCÓN, el expriísta que se volvió panista y luego expanista reincorporado al PRI, a las órdenes de TOÑO MEADE.
Fragoroso, virulento, el senador y exsecretario del Trabajo habló de “ataques cibernéticos masivos” originados en Moscú, “para meterse por la puerta de atrás” (sic) y “generarle ruido a Estados Unidos.”
Fantasía iracunda. Y no lo digo porque AMLO sea una madre de la caridad (nuncamente) sino porque el trabajo detonador de este episodio mediático, se funda en filtraciones del aparato de seguridad norteamericano.
Error craso. Dicho en lenguaje de paisanos, le pusieron el balón a LÓPEZ OBRADOR para “chutar sin portero”, con gol garantizado.
Ni tardo ni medroso, el aludido apeló desde Veracruz a la soberanía nacional, para demandar a las autoridades que impidan cualquier “injerencia de algún gobierno extranjero” en la elección presidencial.
De cara al litoral jarocho, ANDRÉS MANUEL envió una respuesta en video donde se mofa de la acusación y dice estar esperando “un submarino ruso” que presuntamente le trae el “oro de Moscú”, del que habla la tesis anticomunista.
Aprovecha, además, para presentarse como “ANDRES MANUELOVICH”, añadiendo, en tono burlón, una terminación rusa a su segundo nombre. Y en cuanto al “oro” referido, se permitió aclarar que se trata de un loro (ave) que tiene en su rancho de Palenque.
Ciertamente sus enemigos le abren espacios y caben aquí las siempre valiosas alegorías médicas. Cuando la agresión es burda, primitiva, mostrenca, funciona como antígeno, induce la inmunidad del sujeto atacado.
Ocurre, pues, con el tabasqueño MANUELOVICH, nombre que permite variantes en la estilización eslava, tártara, moscovita. Igual podría ser ANDREI MACUSPENKO, por su localidad de origen.
Acaso lo único interesante que dijo la señora GHITIS es que factores como el presidente TRUMP brindan involuntaria ayuda al abanderado de MORENA.
Con enemigos así, no necesita amigos.

jueves, 18 de enero de 2018

Alternancia pactada

Cd. Victoria, Tam. – A lo largo del 2017 manejé en esta columna una prospectiva que hoy parece cristalizar. La identidad del abanderado priísta definiría las intenciones reales de ENRIQUE PEÑA NIETO hacia la sucesión presidencial.
Lo escribí varias veces, señalando dos escenarios.
(1) Si el jefe supremo estimaba que su partido aún podría ganar la contienda del 2018, lanzaría de candidato a un político con oficio, bajo la consigna tajante de vencer, al precio que fuera.
En esta tesitura, la decisión favorecería a un hombre como MIGUEL ANGEL OSORIO, CESAR CAMACHO o ERUVIEL ÁVILA.
(2) Si, en cambio, el diagnóstico apuntaba hacia la inevitable derrota, EPN tendría todavía margen para elegir verdugo, dejando crecer al candidato del PAN.
El destape tricolor favorecería entonces a un cuadro de perfil muy técnico, presencia débil y poco oficio, que cumpliría el papel de sparring.
Se induciría la estrategia del “voto útil”, para aglutinar en el polo albiazul a todos los sectores que rechazan a LÓPEZ OBRADOR.
Había varios prospectos con este segundo perfil. El principal era LUIS VIDEGARAY, aunque también PEPE MEADE, AURELIO NUÑO y ENRIQUE DE LA MADRID.
Sobre dicha previsión, llegó la reforma a los estatutos del PRI en septiembre pasado, que abría la puerta a precandidatos externos como MEADE y, con ello, la intención de arriar banderas, entregar la plaza y poner en marcha una nueva alternancia pactada.
Todo en aras de bloquear el ascenso de la izquierda, meta común en las agendas del PRI y el PAN, dos caras hoy de una misma moneda.
No sería la primera vez que azules y tricolores recurren a la ayuda mutua. Ya he recordado aquí el debate de 1994 donde DIEGO FERNÁNDEZ apaleó a CUAUHTEMOC CÁRDENAS para abrir camino a ERNESTO ZEDILLO.
Y al mismo ZEDILLO hundiendo a PANCHO LABASTIDA para que VICENTE FOX se alzara con el triunfo.
También he comentado aquellas llamadas de la maestra GORDILLO a los gobernadores priístas (Tamaulipas incluido) exigiéndoles operar en favor de FELIPE CALDERÓN y contra LÓPEZ OBRADOR, en 2006.
Igual he recordado el proyecto huérfano y perdedor de JOSEFINA VÁZQUEZ MOTA en 2012, que hizo factible la entronización de PEÑA.
Voto útil contra la izquierda, a ratos cede el PAN, luego le toca al PRI. No en balde, el habla popular abunda en consignas como “ayúdame que yo te ayudaré” y “hoy por mí, mañana por ti”.
Insistí sobre el asunto todavía en las recientes columnas del martes 9 de enero (“2018, ¿dos de tres?”) y del viernes 12 (“Heterodoxos, dos”) ya con la tercia de opciones bien definida: AMLO, ANAYA y MEADE.
El desenlace, en vías de consumarse. Si en los primeros días de campaña se confirma que RICARDO está mejor ubicado para enfrentar a LÓPEZ OBRADOR, será necesario que la estrategia común desfonde a PEPE TOÑO.
Tendrá, desde luego, su medalla de bronce, algún premio de consolación, como JOSEFINA y MADRAZO, corredores de relleno ambos.
Aunque la historia es más vieja de lo que se cree. Estamos ante una hermandad de intereses patronales que nos remite a los acuerdos discretos fraguados por liberales y conservadores en la Europa del siglo 19 y luego en Sudamérica durante el siglo 20.
El tema está de moda, por cierto, entre el columnismo nacional, a propósito del estudio realizado por el analista RONALD ANTON para la consultoría electoral CPI Latinoamérica, con el título “Crónica de una alternancia anunciada, el futuro de México, entre LÓPEZ OBRADOR y RICARDO ANAYA.”
Profusión de datos, reflexión sesuda, agudeza en su trama, conclusiones altisonantes, mucho eco en los medios. Nada que los mexicanos no supiéramos desde que encapsulamos el fenómeno en la palabra “PRIAN”.
En efecto, tuvieron que venir de Ecuador a descubrir el hilo negro para que la prensa chilanga reaccionara. La verdad, no es para tanto.

miércoles, 17 de enero de 2018

Doble personalidad

Cd. Victoria, Tam. – Dos facetas, diferentes propuestas, duplicidad de posturas y de imagen pública. Irreconciliables, acaso, o por lo menos difíciles de embonar en un solo proyecto de nación.
Contraste agudo que lleva a recordar la novela clásica de STEVENSON, “El extraño caso del doctor JEKYLL y el señor HYDE”, cuya primera edición en Londres data de 1886.
El tema de la doble identidad magistralmente tratado. El bondadoso científico (HENRY JEKYLL) que bajo determinadas circunstancias se transforma en un engendro llamado EDWARD HYDE.
Guardando las debidas proporciones, desde 2012, cuando ANDRÉS MANUEL insertó en su discurso aquello de la “república amorosa”, la gente preguntó si era la misma persona que horas después despotricaba contra el mundo.
O si tendría lugar esa cristiana misericordia entre su colección de malas maneras, como la manía recurrente de satanizar a sus adversarios, el menosprecio a la diversidad de opinión, su vicio por los ataques personales con lujo de apodos.
En el presente 2018, el contraste, lejos de disminuir, se ha profundizado. Ciertamente, hay mayor énfasis en su búsqueda del electorado de clase media, el empresariado.
De aquí sus alianzas con Partido Encuentro Social (PES) de inocultable matriz evangélica. Lo cual aprovecha AMLO para lucir su magnanimidad hacia todas las doctrinas religiosas, sin renunciar al estado laico, aclara.
Igual hace migas con el mundo de los negocios, teniendo por intermediarios al industrial regiomontano ALFONSO ROMO y al consultor ABEL HIBERT SÁNCHEZ, coordinador económico de campaña.
De las entrevistas concedidas por ABEL y ALFONSO, se desprende un mismo argumento conciliador. Prometen que el incremento al gasto social estará fundado en la austeridad y en la reingeniería del presupuesto, evitando duplicidad de programas, eliminando privilegios, rubros inútiles.
Ello (dicen) sin aumentar el déficit (hablan de “déficit cero”) ni endeudar al país, con respeto total a la autonomía del Banco de México.
Añaden que AMLO no es como lo pintan, su meta es la eficiencia y no el populismo, negando además cualquier parentesco ideológico con HUGO CHAVEZ o NICOLÁS MADURO.
Su propuesta de gabinete apunta al mismo blanco, cuando ubica a la expresidenta de la Suprema Corte OLGA CORDERO como titular de SEGOB y al exoperador zedillista ESTEBAN MOCTEZUMA en la SEP.
En el mismo tenor vemos la incorporación de TATIANA CLOUTHIER, exdiputada, activista, empresaria, hija del desaparecido excandidato MANUEL J. CLOUTHIER.
Inclusiones, aliados y testimonios que pretenden abonar la imagen de AMLO como un reformador moderado y pluralista.
El estadista civilizado que, con los pies en la tierra, centraría su propuesta en combatir a fondo corrupción y privilegios, ineficiencia y derroche. Asoma, pues, la figura literaria del apacible doctor EDWARD JEKYLL.
Sin embargo, su otra faceta, la del señor HYDE sigue ahí, al acecho, lista para aflorar a la primera provocación. Los motes amargos que endilga a sus contrincantes, o el que haya renombrado al PANAL como “nueva transa”.
Ocurrencias exóticas como la negociación con los jefes del narco y esos 2 millones 300 mil aviadurías de 2 mil 400 pesos al mes, con las que pretende convertir a los sicarios en becarios.
O que personeros como HÉCTOR DÍAZ-POLANCO (titular de la Comisión de Honor y Justicia en MORENA) y el exdiputado FERNÁNDEZ NOROÑA, muestren simpatías abiertas por el proyecto bolivariano de MADURO, hoy en total bancarrota.
Y que ALBERTO ANAYA, líder nacional del PT (aliado de MORENA) destaque entre los más acérrimos defensores del sátrapa norcoreano KIM JONG UN.
Todo ello, sin que LÓPEZ OBRADOR tome distancia o aclare si concuerda o no con las filiaciones de gente tan cercana. Cabe por ello la duda.
En caso de ganar, ¿cuál de los dos gobernaría?

martes, 16 de enero de 2018

Aplausómetro sur

Cd. Victoria, Tam. – Había curiosidad, desde luego, con algo de picante morbo, por saber quién juntaría más gente, al cruzarse las agendas de ANDRES MANUEL LÓPEZ OBRADOR y RICARDO ANAYA por el sur tamaulipeco.
Con diferencia de un día, en efecto, viernes y sábado. Amén de estilos muy diferentes de hacer proselitismo. Populachero el primero, más ciudadano el segundo.
No es poca cosa la doble visita si recordamos que son el primero y el segundo lugares en las encuestas presidenciales.
Con PEPE MEADE, hasta ahora en tercero y una MARGARITA ZAVALA, hoy independiente, a la que sus partidarios auguran que podría rebasar al tricolor, para llevarse, al menos, la medalla de bronce.
Seguidores de la causa frentista subrayan las atenciones reiteradas de ANAYA hacia el gobernador CABEZA DE VACA, ahí presente con su esposa MARIANA GÓMEZ y cuadros albiazules de toda la entidad.
Tema fundamental en sus discursos de precampaña es combatir lo que RICARDO llama “pacto de impunidad”. Asunto de difícil digestión, aún para los propios panistas, pues involucra a los últimos cuatro presidentes de la república.
Léase: ZEDILLO, FOX, CALDERÓN y PEÑA, entre 1994 y 2018 (24 años, en efecto). Administraciones cuyo común denominador es el propio MEADE.
Esas líneas de continuidad que las democracias incipientes suelen ocultar. Y mire usted que han sido dos las alternancias, de ZEDILLO a FOX en 2000 y de CALDERÓN a PEÑA, en 2012.
En lo que llevamos de la presente centuria, el barco ha cambiado de bandera un par de veces, aunque algunos vicios permanecen, más allá de la rivalidad partidista.
Ni FOX ni CALDERÓN se atrevieron a tocar (mucho menos a desmantelar) la estructura corporativa, antidemocrática (dictatorial, incluso) de las grandes organizaciones gremiales.
O peor aún, se aliaron con la dirigente magisterial ELBA ESTHER GORDILLO, acaso el más preclaro ejemplo del charrismo sindical en el último cuarto de siglo, junto al (no menos dineroso y opaco) líder petrolero CARLOS ROMERO DESCHAMPS.
Aunque esas tres palabras (“pacto de impunidad”) dan para más. Detallitos como el que (1) FOX jamás investigó a su antecesor ZEDILLO, (2) CALDERÓN tampoco lo hizo con FOX y (3) PEÑA le cubrió las espaldas a CALDERÓN.
Los cuatro (ERNESTO, VICENTE, FELIPE y ENRIQUE) son amigos de MEADE, de quien fueron sus jefes, en diferentes niveles.
Ciertamente, el mejor escenario para CALDERÓN habría sido una candidatura ganadora del PAN para su esposa MARGARITA.
Ya no fue posible. La señora ZAVALA está fuera del partido y busca apenas conseguir su registro como independiente.
Candidatura testimonial y nada más, al no tener estructura que le otorgue soporte en las regiones, ni gobernador alguno que se la juegue con ella, ni comités estatales o municipales que le puedan garantizar su dosis necesaria de calor político.
ANDRÉS MANUEL, por su parte, como abanderado de la coalición “Juntos haremos historia” (nombre de alto impacto, sin duda) celebró en el Espacio Metropolitano de Tampico, con mariachi y “Mañanitas”, el cumpleaños 49 de su cónyuge, la doctora BEATRIZ GUTIÉRREZ MÜLLER.
Subrayó AMLO cinco puntos en su agenda inicial de gobierno, en caso de ganar la elección entrante: (1) “Acabar con la corrupción”, (2) “gobierno austero”, “sobrio, sin privilegios”, (3) impulso de “actividades productivas” (4) “que haya empleo” (5) y “que haya bienestar.”
Ande usted, cualquiera diría que, por su concisión casi telegráfica y su exposición en orden numérico, estaría haciendo uso de aquellas “ideas fuerza” que el marketing político tomó del viejo positivismo francés.
Aunque desglosadas con tal desparpajo (la 3, la 4 y la 5 parecen hablar de lo mismo) y dejando fuera asuntos urgentes como la inseguridad, los bajos salarios o la impunidad sindical. En todo caso, no serían ideas sino “ocurrencias fuerza”.


viernes, 12 de enero de 2018

Heterodoxos, dos

Cd. Victoria, Tam. - Pensando concretamente en Tamaulipas (aunque extensivo al resto del país) representa un reto mayúsculo el proceso selectivo de candidatos a todos los cargos de elección que estarán en disputa este año, locales y federales.
Quizás el menos problemático sea el PRI, por esa programación vertical cuyos aspirantes acumulan de muchas generaciones (¡todas!) en torno a la subcultura del dedazo. La designación directa.
Pero si observamos la manera como están logrando sus nominaciones los tres candidatos presidenciales (MEADE, AMLO, ANAYA) constataremos que dicha subcultura ya invadió todo el arco partidista.
Lo cual incluye a membretes de última generación como MORENA y el PES. Nombrar resulta más fácil que elegir, diría cualquier dirigente.
Sin olvidar que toda imposición deja sembrado un saldo de inconformidades de corto y mediano plazos, a manera de efectos secundarios. Tarde que temprano, hay un costo.
Importa decir que, pese al carácter discrecional que adoptaron las nominaciones presidenciales, en el caso de los cargos legislativos y municipales aún sobrevive la tradición de la disputa interna que por décadas otorgó legitimidad y presencia al PAN.
Desde luego, habrá de contar mucho la opinión de gobernadores como CABEZA DE VACA, del propio RICARDO ANAYA, así como sus dirigencias nacional y estatal encabezadas por DAMIÁN ZEPEDA y FRANCISCO ELIZONDO.
Y la tarea se hace aún más compleja si pensamos en el frente que postula al propio ANAYA, donde, además participan PRD y MC.
Ya se ha comentado en esta columna que (como en toda sociedad) el accionista mayoritario tiene mano por lo que respecta a las decisiones centrales. Concretamente, el albiazul, sobre todo en los estados norteños.
La fuerza es más focalizada en el Movimiento Ciudadano de DANTE DELGADO, cuya carta más visible para la presente temporada es la gubernatura de Jalisco.
Ello, mientras el Sol Azteca conserva aún cuotas de poder en la capital del país donde (al menos teóricamente) todavía gobierna, con un ciudadano sin partido como es MIGUEL MANCERA.
Y también le quedan cuadros al PRD en entidades como Guerrero, Michoacán, Tabasco, Morelos, Veracruz, Oaxaca y Chiapas, aunque el avance de su hermano gemelo (MORENA) ha ido restándole votantes y operadores.
Aún así, está por verse en cuáles y en cuantas de las nominaciones irán juntos los tres socios frentistas y en dónde las divergencias habrán de imponer candidaturas diferentes.
Al cerrar la semana y con diferencia de un día, visitan el sur tamaulipeco los dos aspirantes punteros a la primera magistratura del país: ANAYA este viernes y LÓPEZ OBRADOR el sábado.
Ciertamente, la gira de ANDRÉS MANUEL por la desembocadura del Pánuco servirá para medir la magnitud de las fugas entre cuadros provenientes del PRI y el PRD.
Y también, el recorrido de RICARDO permitirá conocer el estado que guarda la militancia panista tras la aparatosa salida de MARGARITA ZAVALA y la inconformidad de RAFAEL MORENO VALLE.
Son historias, las de ZAVALA y MORENO, que los dirigentes de este partido quisieran dejar en el pasado, ante el reto mayúsculo que representa enfrentar a un rival tan difícil como LÓPEZ OBRADOR.
Hay una razón clara. Si en las próximas semanas no repunta la figura de TOÑO MEADE, pudiera ocurrirle lo mismo que a ROBERTO MADRAZO en 2006.
Que la lógica del “voto útil” desfonde al PRI en la recta final de las campañas y sus seguidores se bifurquen entre AMLO y ANAYA.
De hecho, si ponemos atención a las palabras del precandidato frentista, parece dar por sentado que la competencia terminará siendo de dos.
Ambos, por cierto, con un discurso “antisistema” que lo mismo sirve para izquierdas que en derechas, cuando se trata de tomar distancia hacia la partidocracia tradicional.
Dos heterodoxias, en efecto.



jueves, 11 de enero de 2018

Campaña, ¿contracampaña?

Cd. Victoria, Tam. – Hace 24 años exactos, un 11 de enero de 1994, la prensa nacional daba cuenta del primer evento proselitista de LUIS DONALDO COLOSIO, candidato del PRI a la Presidencia.
Había arrancado el lunes 10 en la localidad huasteca de Huejutla, Hidalgo, bajo un entorno político conmocionado por la insurrección armada en Chiapas y dos protagonistas que robaban reflectores a COLOSIO.
El Subcomandante MARCOS y el recién nombrado negociador semioficial ante la guerrilla, MANUEL CAMACHO SOLÍS.
Aquel martes 11, ambos se llevaron las ocho columnas de los diarios y las imágenes principales de primera plana, quedando en segundo término el evento inaugural de LUIS DONALDO que, en otras condiciones, habría gozado de los mejores espacios.
Al paso de los años se ubica esta fecha clave como el inicio de un propósito oscuro y retorcido denominado “campaña contra la campaña”. El desapego de los medios a las actividades del candidato oficial.
A decir verdad, desde un punto de vista estrictamente periodístico, la nota de impacto mundial estaba en San Cristóbal de las Casas.
Sin embargo, al paso de los días, fue creciendo en el equipo tricolor la sensación de que la Presidencia misma metía sordina a las tareas proselitistas. En contraste, en forma deliberada, la negociación con MARCOS recibía una cobertura avasallante.
Máxime cuando el presidente CARLOS SALINAS había permitido que CAMACHO asumiera la encomienda bajo la modalidad de un colaborador voluntario, sin nombramiento y sin sueldo.
Al no ser funcionario formal, tampoco tendría impedimento legal para asumir una candidatura, quedando libre del candado que exige no ocupar cargo alguno al momento de la nominación.
Los medios empezaron a comentar que, con dicha fórmula, CAMACHO se proyectaba como un factible candidato sustituto. Esto le movía mucho el piso a COLOSIO.
La reflexión que, a manera de pregunta, se hacía LUIS DONALDO, era más que reveladora: “¿Por qué me hace esto mi amigo el presidente?”
De aquel 11 de enero hasta la muerte del sonorense (23 de marzo) se habría de extender dicha maniobra siniestra que tendría por vórtice la residencia oficial de Los Pinos.
Con el tiempo, algunos observadores culparán al propio SALINAS, aunque con mayor insistencia se llegó a pensar que quien movía los hilos desde la sombra era su poderoso asesor en jefe PEPE CÓRDOBA.
Y, bueno, para el columnismo en cualquier parte del mundo, la extrapolación tiene un atractivo a ratos irresistible, aunque no sea del todo exacta o viable.
Comparar lo que ocurrió en el pasado, algún episodio candente o memorable, con una circunstancia actual, es factor que atrae lectores. Aunque el ejercicio de memoria naufrague a veces y las discrepancias emerjan, inocultables.
Hoy en día, circula la especie de que el precandidato del PRI a la primera magistratura JOSÉ ANTONIO MEADE ha tenido un arranque flojo, pálido, desalentador.
Con buen perfil académico y notable experiencia administrativa, MEADE muestra dotes de conversador ágil y asertivo cuando lo apreciamos en corto, en las entrevistas televisivas.
Pero, ciertamente, en los grandes escenarios se pierde. Ni voz ni ademanes ni su presencia misma motivan al espectador. Se percibe tibio, desangelado, poco convincente.
De aquí surge la creencia en alguna suerte de conspiración interna de grupos (y hasta cúpulas) que lo bloquean o le hacen el vacío.
Ello (dicen) se debería al disgusto del priísmo tradicional ante el primer abanderado de origen apartidista, sin militancia ni experiencia electoral.
El referente a COLOSIO surge (creo) con demasiada facilidad, sin reparar en las obvias diferencias que privan entre ambos casos.
Ya se habla, incluso, de un probable reemplazo. Lo cual nos trae recuerdos poco gratos a quienes vivimos de manera intensa aquel año terrible de 1994. Cabe esperar.