jueves, 18 de octubre de 2018

Periplo presidencial


Cd. Victoria, Tam. Un mandatario electo, ANDRÉS MANUEL, un gobernador, FRANCISCO JAVIER, y dos que quieren serlo, AMÉRICO y JOSÉ RAMÓN, caminaron este miércoles frente a la improvisada valla instalada en la Plaza Juárez de esta capital.
La agenda oficial había marcado las 06:10 de la mañana como hora de salida para el vuelo 332 de Aeromar con destino a la capital tamaulipeca y un tiempo estimado de llegada a las 07:55.
Tras un ajuste técnico, el tabasqueño tenía programado su arribo a las 10 horas en la calle 15, donde lo esperaba el jefe del ejecutivo estatal.
A veinte pasos, atrás del pequeño cerco, la gente lo esperó. Simpatizantes y peticionarios estirando brazos y manos no solo para saludar o despacharse un par de selfis con el visitante.
También para levantar su voz por los caídos, las víctimas de la violencia que en Tamaulipas se cuentan por montones.
Y además entregar carpetas, hojas, sobres en papel manila con exposición impresa o manuscrita del problema, la queja, la carencia largamente postergada o, de plano, nunca resuelta y su grito correspondiente que oscila entre el “queremos apoyo” al “no me han dado nada.”
Griterío de mujeres exigiendo trabajo para “jóvenes egresados que no tienen recomendación ni apellido.”
Es el México siempre desvalido que asoma al paso de todo gobernante desde tiempos inmemoriales.
Más todavía para un mandatario entrante que parece electrizarse y encontrar su razón de ser en el forcejeo dinámico con la masa.
Cuando le refrendan sus simpatías entre jaloneos y gritos en plena cara. La sonrisa lo dice todo, está en su elemento.

DE CARA A LA GENTE
Mañana fresca de octubre, 13 grados al amanecer, el pronóstico del día se etiquetó como “cloudy” (nubladito) con baja posibilidad de lluvia (10%) al empezar el día y previsión de llovizna para la misma noche.
Nublada la plaza principal, al norte el teatro Castillo Ledón, al oriente la catedral del Sagrado Corazón, a sus espaldas Palacio de Gobierno con sus dos estatuas herencia de la antigua liturgia liberal, JUÁREZ y CARRANZA, símbolos de las dos transformaciones previas, la reforma y la revolución.
El senador AMÉRICO cumple a cabalidad su papel de sombra, a la saga de AMLO. Al igual que su presidente, no deja de sonreír, ni siquiera cuando escucha los testimonios de dolor formulados a voz en cuello por deudos de muertos y desaparecidos.
A mediana distancia, CABEZA DE VACA camina con paso medido, sonrisa contenida, haciendo señas con los brazos para que la gente se acerque al visitante ilustre.
Dos trancos atrás, observan muy atentos sus hombres de mayor confianza, VICTOR SAÉNZ, CESAR VERÁSTEGUI, jefe de la Oficina gubernamental y Secretario General de Gobierno, respectivamente.
Entre ellos, con gesto reservado, JOSÉ RAMÓN, el reynosense JR, delegado en jefe del nuevo régimen en Tamaulipas, cuñado distante de FRANCISCO JAVIER. Diferente militancia, distintos compromisos, pese al parentesco tan cercano.
Sencillez calculada en el atuendo de todos. Chamarras ahuladas para tiempos húmedos en VILLARREAL y CABEZA DE VACA; camisola amplia color mezclilla (¿terciopana?) en LÓPEZ OBRADOR que parece más pensada en la comodidad de quien ha decidido viajar en avión de línea.
Antes de su llegada circularon fotos de ANDRÉS y AMÉRICO en la sala de espera del aeropuerto internacional BENITO JUÁREZ. Llegaron juntos.
Aparecen con ellos dos diputados federales de mayoría, MARIO ALBERTO RAMOS, de Movimiento Ciudadano, quien ganó el distrito 05 con cabecera en Victoria y hoy ocupa la curul C-058 en la cámara baja.
Y también HÉCTOR JOEL VILLEGAS (“el Calabazo”), representante por el distrito 03 de Rio Bravo y actual inquilino de la curul B-048, también en San Lázaro.
La agenda del día incluyó reunión privada de una hora en la oficina del gobernador; rueda de prensa, diálogo con legisladores locales y federales en el Salón Independencia, todo ello sin salir de palacio.
De ahí a tomar carretera, rumbo a Tampico, donde remataría la jornada en un encuentro de agradecimiento con sus votantes, en acto previsto alrededor de las cinco de la tarde, junto a la Laguna del Carpintero.
El vuelo 2157 de Interjet despegaría a las 21:15 horas para llevarlo de regreso a la Ciudad de México.

POSICIONAMIENTOS
El periplo de AMLO por Tamaulipas dio varias notas nacionales. Sobre inseguridad aclaró que jamás ha tenido encuentros con emisarios del crimen organizado para ventilar asuntos de amnistía o pacificación, añadiendo que en su gobierno “no habrá acuerdos con los capos de la droga.”
Reconoció la lealtad del ejército, expresada en la ausencia de golpes de estado desde el año 1913, aunque señaló la existencia de “manchas” como la masacre estudiantil de Tlatelolco en 1968.
La participación de SEDENA y SEMAR seguirán siendo necesarias, dijo, porque las policías “no han terminado de agruparse” y tampoco tienen “la disciplina suficiente.”
Fue noticia también su anuncio de dividir al país en 265 regiones donde funcionará el mismo número de mandos únicos entre Policía Federal, Ejército y Marina, para combatir la inseguridad, coordinando esfuerzos también con las policías Naval y Militar.
Dependiendo del grado de peligrosidad, las regiones más tranquilas (mencionó al estado de Yucatán) podrían contar con 300 elementos. Las más inseguras (“Reynosa”, dijo) tendrían hasta 600 efectivos.
De su reunión con el gobernador solo se informó que acordaron trabajar para atender las causas que originan la violencia, mencionando problemáticas como la deserción escolar y la pobreza.
En tierra tamaulipeca, ANDRÉS MANUEL refrendó con claridad suficiente su postura contraria al sistema conocido como fracturación hidráulica en la extracción de combustibles (“fracking”), el cual será prohibido, insistió, pues “hay otras alternativas”.
Y durante el evento final de Tampico, el presidente electo ratificó su compromiso con la democracia sindical, fincada en el voto libre y secreto. Ello, en una zona de la entidad donde han florecido liderazgos autoritarios, en gremios como el petrolero.
Recordó que tomará posesión del cargo el sábado 1 de diciembre próximo. Al día siguiente, domingo 2, tiene programada una gira por Veracruz.
Su primer acuerdo con el gabinete de seguridad será el lunes 3, a las 6 de la mañana, en Palacio Nacional.
- “Y el 4 también, el 5 y el 7, todos los días…”


miércoles, 17 de octubre de 2018

Legalizar ¿para qué?


Cd. Victoria, Tam. Aparentemente hay coincidencia entre la diversidad de grupos que hablan hoy de otorgar sustento jurídico a la producción y comercialización de estupefacientes.
En el fondo los enfoques divergen, en razón de sus propósitos. Las diferencias pueden ser tan amplias y sustantivas, que hasta cabe valorarlas como posturas antagónicas, a pesar de sus semejanzas formales.
En primer lugar, habría que mencionar las propuestas de legalización promovidas desde los sectores progresistas vinculados a la academia, preocupados por la salud pública y la seguridad nacional.
En este caso, se asume esta reforma como un mal menor ante (1) el fracaso del enfoque prohibicionista, (2) la necesidad de tratar a los adictos como pacientes y no como delincuentes, amén de (3) atajar la acumulación de grandes capitales en las organizaciones delictivas que se benefician con los altos precios y los índices mayúsculos de ganancia derivados de la prohibición.
No se trata aquí de promover la economía o el consumo de estas sustancias. Menos aún de fincar en ello esperanza alguna de prosperidad nacional. Solamente de frenar sus efectos más peligrosos, haciendo un manejo inteligente y cauteloso del problema.
Desde luego, se reconoce un uso terapéutico de los productos que derivan de la marihuana y la amapola, pero bajo vigilancia médica.
Por igual se sabe de su empleo recreativo, aunque observado con las reservas del caso, reconociendo que el callejón oscuro de las adicciones existe, es amplio, grave, indeseable.
De aquí el cuidado que la legalización representa para la lógica de la responsabilidad individual y colectiva, en conciencia de los riesgos que dicho consumo entraña.
Bajo este enfoque, el mercado de psicotrópicos no es, ni debe ser, un instrumento de desarrollo, inversión o generación de empleos.
Se trata de un renglón económico que debe manejarse con extrema cautela, al que se busca dotar de un marco regulatorio solo para atenuar la rudeza del crimen organizado y emprender acciones institucionales de salud pública más profundas y efectivas.
Este sería el planteamiento que el nuevo gobierno de LÓPEZ OBRADOR se ha propuesto estudiar, en el entendido de que el concepto esencial es tolerancia. Nunca promoción de dicha actividad.

DINERO, DINERO…
Contrario y altamente riesgoso es el planteamiento que se ha venido publicitando en los últimos años por algunos sectores abiertamente interesados en inyectar recursos a un probable mercado legal de drogas.
En esta lógica de codicia infame se inscriben los esfuerzos interesados del expresidente VICENTE FOX quien, con una mezcla de verdades a medias y mentiras rampantes, pretende situar dicho propósito como panacea para (1) terminar con la violencia y (2) detonar el desarrollo económico.
La primera premisa es del todo falsa, si consideramos que la explosión delictiva tiene un trasfondo de pobreza y desigualdad en el ingreso cuya virulencia no se resuelve cambiando una ley.
La segunda es altamente improbable pues, en cualquier caso, la marihuana o las drogas heroicas de exportación poseen márgenes muy altos de ganancia gracias a la prohibición. Su regularización implicaría la caída drástica del precio.
La cantaleta de FOX es además monstruosa en sus fines. Contemplaría una promoción intensiva del mercado interno (que los mexicanos consuman más drogas) con ideas como el vender marihuana en las tiendas de conveniencia (en los Oxxos, fue el ejemplo que empleó).
Su plataforma de despegue fue aquel célebre discurso dado en el rancho San Cristóbal en junio de 2013, primer año del presidente PEÑA NIETO.
Ahí están todas las coartadas básicas de su muy personal utopía, que en años posteriores desglosaría con diversas variantes y ante diferentes públicos.
Argumentos ideáticos que (como luego veríamos con el fracking) no obedecen a un planteamiento imparcial, honesto del asunto.
Derivan, más bien, de una estrategia de marketing, donde FOX actúa como parte interesada, como vendedor. Con todo el blof del publicista que actúa orientado en función de la máxima ganancia.

SUEÑOS DE OPIO
Bajo ese enfoque viene afirmando que al campo mexicano (incluyendo distribuidores y vendedores) le iría “formidablemente bien” si se legaliza la mariguana, aceptando desde entonces sus planes de invertir en el negocio.
Sueña con arrebatar los “millones y millones” que ganan los cárteles, para “que ese dinero lo tengan los empresarios” (entre los que, por supuesto, se incluye).
De aquel tiempo data su propuesta de comercialización abierta, directa, llevada al punto de venta más cercano para el consumidor:
“Hagan de cuenta una Oxxo, perfectamente exhibido el producto en las vitrinas, en todas sus variedades, cantidades, precios; en la trastienda se está envasando, atrás de la trastienda está el invernadero, donde se está produciendo la planta, productos de gran calidad, bajo un control estricto.”
Eso fue en 2013. En el actual 2018 ha extendido su propuesta a las drogas duras que derivan de la amapola con el mismo sentido del marketing.
Ganar con la exportación y expandir el mercado interno, facilitar su acceso a toda la población, bajo la misma ambición de altas ganancias, al cabo no hace daño, ya se lo dijeron sus amigos americanos. Pero se lo dicen (sobre todo) sus bolsillos.
Aquí es donde se observa la paradoja prevista en las primeras líneas de este comentario. Las propuestas de AMLO y FOX pueden parecerse en algunos aspectos, aunque sus propósitos las hacen incompatibles.
El obradorismo busca la legalización para desinflar la burbuja de ganancia que obtienen los cárteles y tratar en un entorno más benigno el grave problema de las adicciones.
Al enfoque foxista le importan pura chingada las adicciones. Por el contrario, quiere detonar el consumo, inspirado en la más cruda lógica del lucro.

lunes, 15 de octubre de 2018

Se apaga el Sol Azteca


Cd. Victoria, Tam. El destino los alcanzó, ya no hay dinero ni para pagar la siguiente quincena. La crisis parece terminal, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) está tomando decisiones en contra de sus trabajadores que, conformados en sindicato (SUTPRD), se encuentran en vías de liquidación laboral.
Estamos hablando (al menos de manera formal) del mismo partido que hace seis (2012) y hace doce años (2006) disputó con números muy cerrados la presidencia, colocándose luego como segunda fuerza nacional.
Mismos colores y siglas que ganaron cinco veces consecutivas (1997, 2000, 2006, 2012, 2018) la jefatura del gobierno capitalino.
Mismo partido que, en su mejor momento, supo ganar y refrendar su triunfo, gobernando dos veces consecutivas en cinco entidades: Zacatecas (RICARDO MONREAL, AMALIA GARCÍA), Baja California Sur (LEONEL COTA, NARCISO AGÚNDEZ), Chiapas (PABLO SALAZAR, JUAN SABINES), Guerrero (ZEFERINO TORREBLANCA, ANGEL AGUIRRE) y Michoacán (LÁZARO CÁRDENAS, LEONEL GODOY). En este último estado, volvería después con SILVANO AUREOLES.
Amén de Tlaxcala (ALFONSO SÁNCHEZ), Tabasco (ARTURO NÚÑEZ), Morelos (GRACO RAMÍREZ) y las gubernaturas que conquistó coaligado con el PAN, como Oaxaca (GABINO CUE) y Quintana Roo (CARLOS JOAQUÍN).
Como FDN en 1988 y luego bajo las siglas del PRD, estamos hablando de una amplia coalición de fuerzas sociales y ciudadanas liderada inicialmente por CUAUHTÉMOC CÁRDENAS, que presentó batalla ante personajes como SALINAS, ZEDILLO, FOX, CALDERÓN y PEÑA.

TOCANDO FONDO
Hoy su bancada en la cámara baja, ver para creer, ocupa 20 de 500 curules (4%) y en la cámara alta tiene 5 de 128 escaños (3.9%). De las nueve gubernaturas que hubo en disputa en julio pasado, el PRD obtuvo el mismo resultado que el PRI: cero triunfos, puras derrotas.
Discuten los estudiosos sobre el momento preciso en que perdió el rumbo el partido del Sol Azteca. Hay quienes se van a las raíces y subrayan que el autoritarismo está en sus genes.
Al respecto recuerdan que aún en tiempos del propio CUAUHTÉMOC, se tomaban decisiones marcadamente cupulares en la selección de dirigencias y candidaturas. A espaldas, pues, de las bases.
Sin embargo, mientras duró la ola inicial de triunfos, ello no fue problema. La verticalidad en el ejercicio del mando se vio en buena medida compensada por sus triunfos en gubernaturas, alcaldías y cargos parlamentarios.
La bronca viene cuando el voto escasea, tras la salida de LÓPEZ OBRADOR (2012) y la fundación de MORENA.
Aunque también hay quienes dicen que el PRD empezó a mostrar fallas graves desde cuatro años atrás, con el arribo de una dirigencia sectaria y excluyente como fue la del hidrocálido JESÚS ORTEGA (2008-2011).
Iniciaba, pues, el reinado de los “CHUCHOS”, que luego continuaría con la dirigencia de su socio y tocayo sonorense JESÚS ZAMBRANO (2011-2014), quien habría de firmar el llamado “Pacto por México” al arranque del gobierno peñista.
Acuerdo legislativo con el PRI y el PAN que permitiría despachar en tiempo record, un amplio paquete de reformas, no siempre acordes con la filosofía esencial del PRD, en materias energética, económica, hacendaria, electoral y en telecomunicaciones.
Vaciado, pues de su contenido ideológico, el Sol Azteca derivaría posteriormente hacia liderazgos autocomplacientes, emanadas del mismo grupo que hasta hoy tiene el control de la cúpula nacional.
Después de ZAMBRANO vendría el guanajuatense CARLOS NAVARRETE (2014-2015) a quien le toca librar con la mayor sangría de cuadros que emigrarán, sin remedio, hacia el nuevo proyecto de MORENA, generando una crisis interna que provoca su caída.

EL DERRUMBE
En 2015 el panorama no pinta mejor cuando arriba al cargo un personaje por completo ajeno a dicho partido, al que hubieron de registrar como miembro y expedirle una credencial de manera apresurada, cubriendo así el requisito que les permitió nombrarlo dirigente, el académico regiomontano AGUSTÍN BASAVE.
Ya en franco declive, BASAVE bota el timón al año siguiente (2016) para dejarlo en manos de una presidencia interina a cargo de la guerrerense BEATRIZ MOGICA, quien operaría el proceso sucesorio en favor de la capitalina ALEJANDRA BARRALES.
Esta última venía de ocupar la cartera de Turismo en el gobierno capitalino de MARCELO EBRARD y de Educación con MIGUEL MANCERA. Antes de ello fue azafata y líder sindical de los trabajadores aeroportuarios, senadora y diputada.
La gestión de BARRALES fue todavía más desafortunada, el desastre final, cuando entra en componendas con el PAN y el MC para lanzar en conjunto la alianza electoral “Por México al Frente” que daría soporte a la fracasada candidatura de RICARDO ANAYA a la Presidencia de la República.
Como parte de dicho arreglo, ALEJANDRA sería postulada para el gobierno capitalino, donde fue derrotada de manera contundente, quedando 16 puntos abajo de la ganadora CLAUDIA SHEINBAUM, de MORENA.
El sucesor de BARRALES y actual mandamás de dicho partido es el abogado capitalino MANUEL GRANADOS, hoy a cargo de administrar la crisis final mencionada al principio de esta columna.
Como colofón, entre los 200 trabajadores hoy próximos al despido, circula un reclamo muy sentido ante el manejo deshonesto de los recursos que identifican como el verdadero trasfondo de su bancarrota.
Gasto excesivo, endeudamiento innecesario y también privilegios como es la onerosa lista de aviadores en la nómina de confianza, todos intocables y cobrando sueldos altos.
Y bueno, haciendo tareas de diagnóstico médico (que francamente lindan con las de sepulturero) el propio CHUCHO ZAMBRANO reconoció la semana pasada que el PRD agoniza, augurando una defunción ya próxima, tras la cual, sus cuadros sobrevivientes buscarían fundar un nuevo partido en 2019.
Ello, desde luego, si la aplanadora de MORENA no los copta antes y (vaya problema) acaso no encuentren quien apague las luces y cierre la puerta.

martes, 9 de octubre de 2018

Foros de dudosa paz


Cd. Victoria, Tam. Días de contrariedad y tristeza para organizaciones civiles como el Colectivo de Familiares y Amigos de Desaparecidos que acaudilla MEMO GUTIÉRREZ RIESTRA desde la capital tamaulipeca.
Es ya noticia confirmada que los foros de la paz instaurados por el presidente LÓPEZ OBRADOR se cancelan en cinco estados, entre ellos Tamaulipas.
Y es que ni la entrante titular de Gobernación, OLGA SÁNCHEZ CORDERO, ni el nuevo titular de Seguridad ALFONSO DURAZO logran embonar dos causas tan encontradas como (1) la estrategia de pacificación fundada en la amnistía de jefes mafiosos y (2) su contraparte, el clamor de justicia y el comprensible dolor de las familias afectadas.
Voceros y personeros de la llamada “Cuarta Transformación” alegan razones de tiempo, ya que el 24 de octubre próximo será presentado el plan sexenal de seguridad y había prisa en los operadores del gobierno electo para concentrar esfuerzos en la capital mexicana.
Menos trabajo de campo, más tareas de escritorio, pues, aunque ello prive del derecho a voz que las familias agraviadas reclaman en nuestra entidad.
Las víctimas, tamaulipecos pacíficos en su tránsito normal rumbo al trabajo o la escuela, familias de viaje por carreteras y caminos rurales.
Lo cual incluye a los levantados por negocio para robar sus pertenencias, pedir rescate, aunque también las víctimas del odio ciego, con motivos, a menudo inescrutables, de quienes solo buscan sembrar el terror para pintarle raya a la autoridad, amedrentar a la población, mandar mensajes a bandas rivales.
Dolor y desesperación ante autoridades de los tres niveles que algunas veces prometen justicia, en otras se encogen de hombros, hablan de investigar, aunque pase el tiempo y los resultados no lleguen.
Se les involucra, incluso, en promesas de candidatos y partidos, se les habla bonito, desde el corazón, les dicen que entienden su dolor de padres, hermanos, hijos, cónyuges, amigos.
Genuino o no, el discurso de la misericordia mitiga el dolor, pero no lo alivia, porque la única cura razonable son esos resultados que no llegan.
Las ausencias que siguen ahí, en listas de desaparecidos, en fotografías de pared veneradas con llanto, en la memoria que duele, sin remedio.

CASOS MAYORES
De manera sobresaliente, habrá que considerar también a los deudos de San Fernando, sus dos masacres:
(1) la ocurrida entre el 22 y 23 de agosto de 2010, año sexto de EUGENIO HERNÁNDEZ, cuarto de FELIPE CALDERÓN y (2) la descubierta el 1 de abril de 2011, primer año de EGIDIO TORRE, quinto de CALDERÓN.
No hay cifras exactas en ambos episodios. En el primer caso, el del ejido “El Huizachal”, las víctimas fueron principalmente indocumentados de Centro y Sudamérica. Se habla de 72 muertos oriundos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Brasil y Ecuador.
En la segunda, las víctimas fueron connacionales. Oficiosamente se calculan en 193, aunque voces independientes apuntan a cifras tan diferentes como el medio millar.
También aquí, ni la exigencia de justicia ni la cauda de dolor han cesado. Aunque justo sea señalar ciertos aspectos en común que ambos casos tendrían con la tragedia acontecida en Iguala, en septiembre de 2014, año tercero de PEÑA NIETO.
Se trata de tres episodios donde, por igual, las bandas delictivas actuaron abiertamente, se apoderaron de la situación, impusieron su ley con total impunidad y en las narices de las corporaciones federales, civiles y castrenses, sin que estas hicieran algo para impedirlo.
Reaccionaron después, ya sobre los hechos consumados y (algo más) los medios nacionales se encargaron de recargar toda la culpa sobre gobernadores y alcaldes, de Tamaulipas y Guerrero, de Iguala y San Fernando.
Todavía hoy, a la fecha, se sigue pensando que las instancias regionales fueron las grandes celestinas (solapadoras, cómplices) de estos hechos, se les señala y condena.
No es casual que, en aquellos años, el presidente FELIPE CALDERÓN empleaba la más alta tribuna del país para condenar con dedo flamígero a los ayuntamientos y gobiernos estatales infiltrados, corrompidos, sometidos por el narco.
Y tan fue exitosa esta versión oficial, que eximía por completo a militares y policías federales para recargar toda la culpa sobre las corporaciones regionales, que todavía hoy sigue imperando.
Veremos si la “Cuarta Transformación” la acepta o (como piden no pocos juristas y defensores de derechos humanos) se abre a otras explicaciones más de fondo, así en Iguala, como en San Fernando.